En 1990 el Centro de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Ezeiza, comienza a realizar sus primeras intervenciones en el campo educativo, producto de su legítima preocupación por una capacitación dirigida al mercado de trabajo que acompañe las necesidades formativas de los trabajadores mercantiles de la región. Así es como en marzo de ese año, en la sede sindical de Italia 190 de Lomas de Zamora, se comienzan a dictar los primeros cursos de Operación de PC y Liquidación de Sueldos, certificándose su acción institucional como Anexo del CFP No 10 de la ciudad de Buenos Aires, a partir de un acuerdo con el Sindicato de Empleados de Comercio de Capital Federal, entidad conveniente de dicho CFP.

A partir de los buenos resultados de estas acciones, el Secretario General del CEC Lomas de Zamora, Jorge Bence, solicita al Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET) la creación de un centro propio, acción que permitirá expandir la oferta educativa. En junio de 1993 el CONET, a través de la Resolución No 544, accede a este pedido, creando el Centro de Formación Profesional No 3 de Lomas de Zamora, nombrando al mismo Jorge Bence como su primer Director.

En 1994, a consecuencia de la entrada en vigencia de la Ley de Transferencia de Servicios Educativos, el CFP No3 pasará a desarrollar sus acciones en el marco legislativo de la Prov. de Buenos Aires, pasando a adquirir su actual denominación: Centro de Formación Profesional No 404 “Arturo Jauretche” de Lomas de Zamora.

En marzo de 1999 el Jauretche se traslada a su locación actual, en Gorriti 524 de Lomas de Zamora, a un edificio especialmente adquirido y acondicionado para la práctica educativa, dándole de esta manera una entidad propia de cara a la comunidad lomense.

Durante casi 10 años el CFP se limitó a establecer una oferta curricular que prácticamente no sufrió modificaciones, buscando consolidar una posición en la comunidad.

En el año 2003 comienzan a percibirse con claridad los primeros signos de un fuerte crecimiento de la actividad mercantil, principalmente impulsado por el gran desarrollo inmobiliario y comercial de la zona céntrica de Lomas de Zamora, hoy bautizada con el nombre de “Las Lomitas” y ya fuertemente consolidada como unos de los polos gastronómicos más importantes del sur del conurbano bonaerense. En este marco las autoridades del Centro de Empleados de Comercio comienzan a replantearse el lugar de la institución en el campo educativo, partiendo de la necesidad de reconocer que el proyecto inicial del CFP mostraba signos de agotamiento y se hacía necesaria una renovación. A propuesta de la entidad sindical la Dirección General de Cultura y Educación de la prov. de Bs. As. nombra un nuevo director para conducir un nuevo proyecto.

La actual dirección del establecimiento toma posesión del mismo en junio de 2003, con la idea de recuperar el funcionamiento de un CFP que se había estancado en su dinámica institucional y tenía dificultades para replantear su Proyecto Educativo Institucional, luego de la crisis socio-económica más grande de la historia argentina.

El nuevo equipo de conducción introduce modificaciones importantes en la planificación curricular, cambiando profundamente la cantidad y duración de los cursos dictados, siempre en base a los requerimientos determinados por el nomenclador provincial. De esta manera, el CFP experimenta un fuerte crecimiento de su matrícula, triplicando en tres años la cantidad de certificados emitidos, logrando así un mayor aprovechamiento de los recursos educativos disponibles.

A estas modificaciones hay que sumar una ampliación de los modos de intervención de la acción educativa en la comunidad, ejemplo de los cuales son el convenio firmado con la Universidad de Lomas de Zamora para la creación de un observatorio sobre problemáticas laborales en la región y capacitar a los delegados sindicales en temáticas específicas que enriquezcan su trabajo cotidiano, el acuerdo alcanzado con la Municipalidad de Lomas de Zamora para llevar adelante acciones de capacitación dirigidas a su personal y la participación en los programas sectoriales del Ministerio de Trabajo de la Nación, todas intervenciones que, en la actualidad, han llevado al límite la capacidad institucional de promover nuevos proyectos. El efectivo compromiso demostrado por el Centro de Empleados de Comercio lo ha llevado a adquirir una nueva locación en la cual construir un nuevo edificio que permita dar una justa contención al crecimiento experimentado hasta ahora, permitiendo sentar las bases desde las cuales pensar una nueva etapa de crecimiento.